El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) acaba de lanzar una bomba de profundidad en las piletas venezolanas. La Sala Electoral anuló por completo el proceso comicial de la Federación Venezolana de Deportes Acuáticos (FEVEDA).
Cero autonomía. Un golpe de mazo directo a la dirigencia deportiva.
Seamos honestos. La decisión cayó como un balde de agua fría, y no precisamente para refrescar. Cuando los tribunales deciden quién administra los cronómetros, el deporte siempre sale perdiendo.
Radiografía de la Sentencia: El CNE toma el control
Según los detalles emanados de la Sala Electoral, las elecciones celebradas el 20 de agosto de 2017 —que definirían el ciclo 2017-2021— quedaron absolutamente nulas. ¿El argumento legal? Irregularidades y falta de cumplimiento en la normativa interna tras recursos interpuestos por miembros del propio sector.
Pero aquí viene lo realmente preocupante —y por «preocupante» quiero decir un desastre burocrático—: el máximo tribunal le ordenó al Consejo Nacional Electoral (CNE) conformar una Comisión Electoral Ad Hoc.
Esta comisión estará integrada por cinco funcionarios para repetir todo el proceso. Porque claro, nada grita «eficiencia y desarrollo deportivo» como cinco burócratas organizando el destino de nuestros nadadores.
El Daño Colateral: Puntos FINA y Maratones en el Limbo
En mi experiencia auditando métricas deportivas y bases de datos, este tipo de intervenciones rompe algo mucho más valioso que el orgullo dirigencial: destroza la proyección técnica del atleta.
Mientras los despachos se pelean, los nadadores de élite se quedan en el aire.
Sin una federación legítima, sólida y reconocida internacionalmente, el registro oficial de las fórmulas de puntos FINA (vitales para escalar en el ranking mundial) se vuelve un dolor de cabeza. Ni hablar de las inscripciones para competencias de alta resistencia, como los maratones de aguas abiertas. Los atletas se parten el lomo entrenando para bajar milésimas de segundo, no para esperar firmas retrasadas de una comisión interventora.
Intervención y Autonomía: Un patrón que se repite
No nos engañemos, esto no es un hecho aislado. Es un modus operandi que pone en jaque la estructura del deporte nacional.
Para digerir mejor este escenario complejo, veamos cómo se distribuyen los roles en esta crisis:
| Entidad Involucrada | Acción Ejecutada | Impacto Real en el Deporte |
| Sala Electoral (TSJ) | Anulación de elecciones FEVEDA (20/08/2017). | Parálisis administrativa y jurídica inmediata. |
| CNE | Imposición de Comisión Ad Hoc (5 funcionarios). | Intervención estatal directa y desconocimiento de las bases. |
| Federaciones | Pérdida de autogestión corporativa. | Ruptura de la autonomía deportiva y riesgo latente de sanciones internacionales. |
Esta es, sin duda, la peor vía para resolver conflictos internos. Tal como lo advierte la ONG Acceso a la Justicia en su análisis sobre la autonomía deportiva, estas intervenciones de la Sala Electoral se han registrado en múltiples disciplinas, despojando a las federaciones de su independencia natural.
En resumen: ¿Y ahora qué?
Mezclar sentencias judiciales con piscinas olímpicas nunca ha dado medallas de oro.
Si no se respeta la autonomía de las federaciones deportivas y se permite que resuelvan sus conflictos mediante sus propios estatutos, seguiremos viendo cómo el talento se nos escurre entre los dedos. O peor aún… veremos a nuestros mejores prospectos compitiendo bajo otras banderas simplemente para asegurar que sus marcas sean respetadas.

