Roberto Muñoz
A ver, pongamos las cartas sobre la mesa. Si entraste a este blog buscando rutinas mágicas para nadar como un atleta olímpico en dos fines de semana... te equivocaste de sitio. Soy Roberto Muñoz y llevo respirando cloro prácticamente desde 1968.
Literalmente.
A través de Natación Venezuela 1968, mi misión ha sido documentar, enseñar y —para ser brutalmente honesto— pelear por la historia de nuestro deporte acuático. Recuerdo que una vez, discutiendo acaloradamente con Dayana Fuentes —una de las piezas clave de nuestro equipo editorial— porque yo me negaba a recortar un artículo histórico, le dije una verdad absoluta: la natación no es solo tirarse al agua a chapotear. Requiere respeto.
Hoy en día un chamo se te acerca con un smartwatch de 800 dólares jurando que la pantallita le va a corregir la asimetría de la brazada. Spoiler: casi se ahogan igual. La tecnología ayuda, por supuesto, pero el agua no perdona la falta de técnica y el trabajo duro de toda la vida. En mis artículos vas a encontrar la verdad sin filtro. Historia, análisis técnico del bueno y, de vez en cuando, un jalón de orejas necesario. Porque para formar campeones hay que tener guáramo, y esta es, sin duda, la mejor sección de la web si de verdad quieres entender las bases de este deporte.